
A veces siento la profunda necesidad de negar tu ausencia, pasaron dos meses ya y mientras mas pasan los días mas oscuras se ponen las cosas, la confusión es inmensa y se extraña tu: - tranki bro! todo pasa.
Tu sonrisa está en el aire se respira tu presencia etérea, que nos envuelve con tu cariño y tu personalidad protectora. Vos estás allí amigo mio, donde recuerdo tus enseñanzas, en una plaza con amigos, cintas y caminatas altas.
Nos acostumbramos rápidamente a que estés volando por los aires, y nos estés guiando paso a paso en el camino de la esperanza, ¡Darlo todo! siempre fue tu filosofía; paz y amor amiguito, cuando te despedías me decías. Ahora siento la profunda necesidad de saber de vos, donde estás Chino, qué estás haciendo por las alturas? viajas con el viento de lugar a lugar, sobrevolando las cumbres mas altas, buscando superar eternamente los limites que ya no tienes.
La paz que transmitías la intento replicar, y vivir como siempre decías que había que hacerlo: escala más! siempre replicabas y yo, con mis impulsos un poco acotados respondía: ojalá pudiera, ojala. Aunque en eso estoy; y a veces hace falta que nos pasen cosas como estas para valorar aquello que es realmente importante, eso siempre lo enseñaste dando forma a la familia que quedo mas unida porque así lo quisiste.
No paro de recordar aquella vez que encontraste, un búho en una vía que después renombraste: a la mierda hay un búho!! ni las innumerables charlas sobre responsabilidad y deberes que teníamos, mediante unos mates muy ricos a veces y otras muy lavados.
En estos dos meses que pasaron desde el comienzo de este nuevo viaje que emprendiste, te siento mas cerca y mas presente que en estos años que tu amistad me regalaste, y me permitiste ser parte de tu familia, aquella que con tu amor, sabiduría y un poco de locura supiste formarte.
Amigo... en el alma y en cada paso te llevo, y aunque ya no te escucho ni por msn te leo, necesito que nos cuides desde donde estés y estés siempre atento a la espera de que nos juntemos a escalar, caminar o matear, en algún pensamiento o en algún sueño!






